lunes, 31 de marzo de 2008

Me Río de Janeiro


Hola a todos, cómo andan? Yo retomando el blog nuevamente porque no he tenido mucho tiempo. Les cuento que está empezando la semana y con una prueba de Relaciones Públicas. Ya rendí, creo que me fue bien. Voy a retroceder en el tiempo para contarles de mi Semana Santa en Río de Janeiro... Salimos el Jueves Santo por la noche y llegamos al día siguiente. Belo Horizonte y Río están distanciadas por 450 km, o sea, en 8 horas se llega tranquilamente. Arribamos a un Hostel tremendamente rasca que tenía el baño lleno de tierra, digo barro, pero bueno sólo era para dormir. Ese día, por la mañana con Luz y Gerardo arrancamos para las playas de Ipanema, Copacabana y, por último Leblon. Por la noche fuimos a un barrio llamado Lapa, es magnífico: bares de samba, grandes almacenes de alcohol (cerveza en lata por un real) y boliches de electrónica. La cuestión es que dimos vueltas como unos japonenes y no nos quedamos en ningún lado, nos gustaba todo. Tipo 1,40 nos pintó el abuelaje y nos volvimos al hostel, barrio Ipanema. Sin embargo, la playa nos tentó y Los Tres Mosqueteros (Luz, Gerardo y yo) fuimos a caminar por la arena. En eso divisamos a los lejos una fiesta en la playa, antorchas, alfombras, flores enterradas y dijimos "vamo!!!". Llegamos y una vieja cuarentona (la cumpleañera) nos esperaba con tragos. En principio no nos dejó entrar, pero como estaba tan borracha volvió, nos preguntó de nuevo quiénes éramos y nos permitió la entrada, sólo en el perímetro demarcado por las antorchas. Entre las palabras, dificilmente esbozadas por la doña, recuerdo: "Si, ay, los argentinos son tan bonitos, igual que los uruguayos"... preferimos no hacer caso y reirnos. A las 4 nos fuimos a dormir pero con unas copas de más. Al día siguiente, como te hacen en Bariloche, despertamos tempranón y tipo 8 ya estábamos desayunando. Como buena argentina, Luz aconsejó armar sandwiches y esconderlos en la mochila así ahorrábamos el almuerzo...y así sucedió. Para todos aquellos que critican mi glotonería y en algunos casos mi extremo poder ahorrativo, TOMEN que no soy el único jaja. A la mañana arrancamos, en transporte público por supuesto, a Niteroi. Allí se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo, diseñado por el Cesar Peli brasilero, le comentaba a la Pepa, llamado Oscar Niemeyer. Èl, arquitecto, fue el diseñador de la Iglesia de San Francisco en mi barrio y de casi todo éste. Es un capo el tipo. Después el Cristo Redentor que lo pueden ver por fotos. Por la noche, adivinen? Lapa de nuevo. Pero esta vez a un boliche de electrónica llamado Circo Volador. Y ahora, como diría la Checho Corregidor, comienza la debacle de mi dignidad... Valdés odia la electrónica pero bueno, traté de ser relativista, como le gusta a Marquitos Oviedo, y los acompañé a mis dos amigos (Luz y Gerardo). Bailé un poco, tomé una cerveza. Nos íbamos al patio, filosofábamos baratemente consecuencia del alcohol, y regresábamos. Pero el sueño que cargaba era elevado. No daba más. Me fui a un escalón, apoyé las nalgas en el piso, agaché la cabeza y si...sucedió lo que todos ustedes están acostumbrados a ver de mí, me dormí. Luz me contó que la música era insoportable, que el ruido de loa agudos los dejaba sordos y yo nunca me enteré. En eso me balanceo de acá para allá y terminé cayéndome y golpeándome la cabeza contra una columna. Y allí mis amigos dijeron "basta es mucho" y nos volvimos a dormir. Al día siguiente, misma rutina de Bariloche y nos fuimos a otra playa que queda en las afueras de Río llamada Barra de Tijuca. Es la parte menos turística. Si traducimos al marplatense sería: Copacabana como la Bristol y la Barra de Tijuca como Punta Mogotes. Volvimos tipo 17, hicimos los bolsos y nos fuimos a disfrutar los últimos minutos de playa, que se transformaron en horas porque salimos a las 21. Llegué a las 3 de la mañana a Belo Horizonte y triste realidad...era lunes y otra vez a la facultad. Pero a pleno con todas las pilas...no mentira, me quería quedar más tiempo! Maldita playa! Por qué no vienes a mí?

sábado, 15 de marzo de 2008

Ouro Preto (una postal inigualable)




Con Luz y Gerardo








Plaza de Tiradentes

Hola nerdz, cómo andan? Espero que bien. Yo fantásticamente alusinado por donde me encuentro. Estoy en la ciudad de Oro Preto, un poblado de 80 mil habitantes declarado, enteramente, patrimonio de la humanidad. Callejuelas empedradas y angostas invaden el paisaje que se plasma de la música de sus más de 30 iglesisas y santuarios del siglo XVI. Es un lugar impresionante. Vinimos con los clásicos Luz y Gerardo, gente de La Plata y Montevideo respectivamente que viven en la moradía de la UFMG. El lugar es soñado. Les dejo una foto, pueden ver más en mi space: http://lucasvaldes.spaces.live.com/photos/cns!661D8BE118DC7F51!1077/

viernes, 14 de marzo de 2008

8 TIPS que me hacen quedar como un boludo en Belo Horizonte

1) empezar las palabras que en tu país pronuncias con rr y acá con j y que, pensando que sos un groso pronuncíandolas, no te entiendan y le mandes castellano a secas.
2) salir a los pedos de clase porque pensás que no llegás a tomarte el colectivo para la residencia, pero descubrís que esa es otra línea, entonces te comés 45 minutos esperando y 45 minutos que te podrías haber quedado en clases.
3) preguntar a cada rato cuánto cuesta algo y tratar, mentalmente, de trnsformarlo a peso y decidir si es caro o barato.
4) creer que las palabras en portugués terminan en iña/o caso de bananinha o computadorinho, y darte cuenta que se te están cagando de risa por tu portunõl desubicado.
5) pretender, si quiera, pedir parrillada. Es cara y horrible.
6) pedir pan. Acá arroz quiere decir pan, entendieron arroz = pan! No se discute. Arroz, arroz, shshsh, arroz!
7) ir al comedor univrsitario y preguntar, me sirve más carne con papas? El comedor solo sirve una pequña porción después hay diente libre de porotos negros en su salsa, arroz, arroz integral, arroz con tomate, tomate con arroz y ensaldas sin condimento ni saaaaaaaaal! Delicia! Jaja;
8) pretender un cospel para pagar el colectivo, acá se paga en efectivo.
9) preguntar por un locutorio. Que es eso? No está en el diccionario de la lengua portuguesa! Se reemplazo por orelhão! Cabinitas en la calle.
10) hacer cola una hora en el Ministerio de Hacienda para obtener el CPF (DNI) y que te digan: "tenés que ir antes a pagar al correo". Todo por no leer que tengo en frente mío un cartel enorme que versaba "Para o CPF dirija-se primeiro aos Correios do Brasil ou Banco do Brasil". Feliz, feliz, feliz quedé.

10 historias, pequeñas pero que me hacen matar de risa mientras me acuerdo. 10 sonceras que no se comparan con la calidez de la gente de acá (parecida a los argentinos). La estoy pasando de pelos. Un abrazo para uds., sean felices y pilas.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Tercera Semana

Como muchos ya sabrán me encuentro en mi tercera semana en Brasil. Las cosas van empezando a gustar y la gente es muy piola. Hoy tuve Técnicas de Comunicación Dirgidia, es más densa que Cecilia Corregidor y Sofía Toselli juntas pero bueno, al menos no me rompen el oído con esas vocecitas y sus risas...aunque extraño.
Entre estos días que estoy pasando he sacado algunas relfexiones sobre cómo están las cosas acá en Brasil con respecto a la educación superior. Si bien cuentan con más infraestructura, es evidente que sólo una pequeña parte de la población tiene acceso a la vida universitaria. Por ejemplo, acá en Belo HOrizonte se debe pagar 200 reales (algo así como 380 pesos por semestre). Así que, es una de cal y otra de arena.
El día lunes me tocó exponer a Habermas... no sabén lo que era Valdés tratando de hacerse entender. Fue con retroproyector, notebook (de la Universidad), tipo conferencia. Todos me miraban y anotaban y copiaron mis esquemas, fue zarpado. A cada rato preguntaba: "Vocês comprendem o que eu estou falando?", y me así SI con la cabeza. El profe iba anotando lo que decía. Y después me dieron un aplauso, así que fue sumamente gratificante. Es un texto que estudiamos en la ECI, el de esfera pública. Amé a Sociología II y a Teorías de la Comunicación I jaja.
Pero no saben cómo extraño Córdoba, esos cuartetos, la cañada pero sobre todo el fernet que acá no existe. Igual me traje dos botellas. A mis amigos, a la Pepa y mi familia.
Bueno, cuando tenga algo más interesante les cuento.
Un abrazo para todos. Cuidensé, adios! Abrazo