jueves, 15 de mayo de 2008

Una ciudad "Semiliquida"

Los países perífericos son una combinación de modernidad y atraso tecnológico. Como diría ZYGMUNT BAUMAN, estas sociedades se hallan en un estado semilíquido. Así definió el fotógrafo Miguel Chikaoka, curador del Centro Cultural Itaú, a la ciudad de San Pablo.
La metrópolis de San Pablo se halla en permanente transformación, una mezcla del subdesarrollo (la contaminación del río Tietê, la suciedad de algunos sitios y el tráfico) con las luces del desarrollo (subterráneo, amplias avenidas, centros financieros y comerciales) y un próspero futuro.
En la semana del 7 de mayo anduve recorriendo la segunda ciudad más poblada de Latinoamerica. San Pablo y su área metropolitana albergan a 23 millones de humanos.
Si algo la caracteriza es la exuberancia, la urbanidad, una vida cultural envidiable y admirable y una sociedad plagada de ejecutivos, bancarios y oficinistas de multunacionales.
"No tengo tiempo", "No te entiendo", me decían cuando les preguntaba a dónde quedaban los múseos, parques o algún lugar de mi interés. Una ciudad que no perdona un minuto despediciado ni un paso en falso, porque en seguida la metrópolis absorve a los novatos exploradores como yo. Pero San Pablo es San Pablo, es impresionante.


Atrás de mi cabeza, el edificio Italia. Centro de San Pablo, 8:00 AM.


Fui a San Pablo a otro congreso de la asociación de comunicadores INTERCOM. Es un evento que reúne tanto a profesores como alumnos. Los segundos presentan investigaciones, son evaluados y concursan. Los mejores van a un certamen nacional que se realizará en setiembre en la ciudad de Natal. Estuvo muy bueno, sobre todo porque me puse al tanto de aquello que se está investigando y algunas tendencias. Aproveché para ir pensando algunos temas para cuando se me venga la noche, digo, la Tesis.
Me alojé en un hostel y compartí habitación con un portugués, un danés, un alemán, un chino y un estadounidense. Salimos a tomar unas cervezas por las noches y conversábamos de nuestros orígenes. Descubrí que el estadounidense, por ser él, no es un loco fanático por invadir países; al danés y al alemán verdadermante les preocupan las políticas racistas de inmigración de sus gobiernos; y por último, el portugués dice que ellos y los españoles son sudacas para los demás europeos. Fue una charla de horas que me permitió conocer otros matices del primer mundo.

Museo da Ipiranga (Museo histórico de Sao Paulo)

Conocí también un barrio japonés, ya que la ciudad de San Pablo es la primer ciudad de latinoamérica con mayor concentración de niponeses. Es impresionante, están por todas partes y hablan portugués mejor que yo (bue...la verdad que todo el mundo habla mejor que yo, pero esa es otra historia).
Me dediqué a pasear tambíen, fui a museos, centros culturales, al parque de Ibirapuera (parque Sarmiento multiplicado por seis), la gloriosa Avenida Paulista y al wall street sudamericano, la BOVESPA y la BMF.


Lucas piensa que detrás de él hay tableros electrónicos gigantes de fútbol.

En el congreso de comunicación conocí a Izabella, una colega que me invitó a un almuerzo con su familia en un club. Su hermano trabaja en la Procter & Gumble en SP y fue trasladado a Chile. Entonces era su despedida. Comí feijoada, costillas de cerdo, me tomé unas caipininhas y sobre todo pasé un momento en familia. Después, Izabela y su novio me llevaron a la terminal para volver a Belo Horizonte. Está muy bueno que te pasen cosas así, que de estar en la fría San Pablo (como la caracterizan los brasileros) conozcas a gente tan piola.


Izabela (con bufanda), su novio y dos amigos

En es ESPACIO de Msn hay más fotos. Las anécdotas del viaje, para cuendo vuelva así tengo algo para hablar cuando llegue. Hoy precisamente faltan 66 días para que me den el raje en la residencia universitaria, pero no 66 días para que llegue a la Argentina.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Historia y Montañas


En la semana del 27 de abril, después del Congreso, fui invitado por un amigaso, Rodrigo, a Diamantina. Esta ciudad, histórica por cierto, fue la principal zona de explotación del diamante de América Latina. Obviamente que la corona portuguesa lo extrajo en su totalidad y todas las ganancias eran llevadas a la península ibérica del lado lusitano.
Lucas, Mariana, Rodrigo, John y Patricia


Más allá del atropello colonizador europeo, Diamantina es un poblado que guarda entre recovecos y callejuelas la historia de la primer esclava africana que tuvo el derecho de los blancos. Era Chica da Xilva. Esta mujer logró conquistar al prefecto de Diamantina por aquellas épocas (Siglo XVII) y, al casarse, se convirtió en hombre libre. Lo curioso que, en lugar de ser codescendiente con su sangre, Chica trataba peor a los esclavos que los mismos portugueses. Hacía tremendos espectáculos como comer en frente de ellos, insultarlos, maltratarlos; es más, llegó a comprar una esclava blanca (nadie sabe de dónde la trajo) sólo para causar el horror de los europeos. Terrible historia pero llena de polémicas.



Casa da Chica (Rodrigo, Lucas y John)


Después de un largo recorrido por la ciudad con Rodrigo, Mariana (su prima), Patricia (amiga) y John (estadounidense novio de Patricia), nos dirigimos al Parque Nacional Viri-Viri. Es un sueño lleno de cascadas de agua cristalina.



Impresionantes paisajes y sonidos hacen la fusión perfecta para reflexionar, tomar una cerveza y charlar entre amigos.


Rodrigo, Mariana y Lucas



Fue un viaje memorable que disfruté y valió la pena para conocer personas muy piolas.